¿Cómo surge la idea de un secundario en la fábrica recuperada Chilavert?
R: En el 2001, cuando se produce un auge de empresas recuperadas, se estructura el movimiento nacional de empresas recuperadas, se abre un espacio para estas iniciativas y un estímulo a las cooperativas. En ese momento, entran dos compañeros de una cooperativa de educadores. Entonces, se propone hacer un bachillerato dentro del IMPA -que el año pasado tuvo su primer grupo de egresados con título secundario. Iniciamos una actividad en el barrio para recuperar un espacio como vecinos y como trabajadores, estimular el estudio y dar pelea por una educación pública y popular. Así aparece la propuesta de abrir escuelas secundarias en empresas recuperadas.
¿Cuántas escuelas hay en empresas recuperadas?
R:Actualmente está la del IMPA, el secundario funciona ahora circunstancialmente en la Facultad de Filosofía y Letras. La de Chilavert, que también se incorporará a los reclamos de presupuesto para las escuelas estatales populares con pago de salarios para los docentes. Por ahora estamos como escuela de educación privada sin ningún tipo de subvención.
¿La propuesta de iniciar o recomenzar el secundario incluyó a lo trabajadores de la Imprenta Chilavert?
A: Todavía no se sumaron sus trabajadores a estudiar, hay que reconocer que somos nuevos y esto hay que trabajarlo, no es de la noche a la mañana.
¿Cuántas personas del barrio hay inscriptas?
A: Hasta ahora 36 inscriptos. Empezamos a volantear y comenzamos a inscribir el 5 de febrero, ese mismo día vinieron un montón de personas.
¿De qué edades?
A: Desde los diecisiete años hasta más de cincuenta. Sabíamos de la escasa cantidad de escuelas secundarias. Y con esto te termina de cerrar la idea: estaba el interés de Chilavert más nuestro interés; y sí también hubo una propuesta concreta del barrio.
¿Cómo se desarrollan en la práctica los objetivos de educación popular?
R: Nuestra propuesta quiere alentar la formación de sujetos críticos, la orientación sobre cooperativismo, la vinculación con cuestiones gráficas que a los trabajadores le parecieron importantes, sumado a la propuesta de abrirla a la comunidad: los volantes los hacemos acá, el cartel que está a la entrada los diseñamos juntos, desde el vamos estamos trabajando juntos. Crear políticas públicas desde abajo. R: Hay que atender a las problemáticas que no son particulares son generales: las personas trabajan, no terminaron por distintas causas, no hay contención social ni psicológica. A: Acá nos encontramos con distintas marginaciones. Uno espera que el que dejó lo haya hecho por trabajo, puede suceder, pero también hay otras marginaciones en el sistema educativo.
¿Por qué son escuelas populares? ¿Cómo definen esto?
R: Son populares porque analizamos las distintas problemáticas y contenidos desde la mirada del pueblo; desde los procesos de liberación, de resistencia y de lucha. No es lo mismo ver la conquista desde el lado europeo que desde el lado de la resistencia indígena y su matanza. Hay que releer la experiencia de cada uno y partir de la práctica para llegar a la teoría y volver modificado la práctica educativa misma. Aquí está el laburo, nosotros también tenemos que trabajar de manera paga y también estudiamos, esto implica un esfuerzo.
¿Ustedes no van a cobrar como profesores aunque que dicten clases con programas oficiales que acreditan títulos oficiales?
R: No, por ahora no. Es la contradicción del estado. Es más, lo que ya usamos y lo que vamos a usar son cosas que traemos de nuestras casas. El salario docente es parte de los objetivos de lucha junto con los subsidios para materiales e infraestructura. Por eso te decimos que es un proyecto al que apostamos el cien por ciento. |